Page 91 - Alonso, un conquistador de diez años
P. 91
13
EL ENCUENTRO
HABÍA PERDIDO la cuenta de los días que llevá
bamos caminando cuando, un atardecer, divisa
mos por fin la próspera ciudad de Panamá.
A la mañana siguiente, aliviado por haber
llegado y sintiéndome nuevamente feliz y opti
mista, me despedí de los miembros de la carava
na. Lo primero que hice fue dirigirme al puerto
donde se embarcaba la mercadería para las colo
nias del Pacífico.
Con gran ansiedad empecé a preguntar por mi
padre. Las horas comenzaron a pasar y yo corría
de un lado a otro tratando de averiguar si alguien
lo había visto. Finalmente, al cabo de muchas ho
ras, me indicaron que podría encontrarlo en un
barco que estaba próximo a zarpar hacia el Perú.
Corrí desesperado buscando el navío, y lo di
visé anclado en medio de la bahía.
Seguí corriendo hasta la playa, donde encon-
91

