Page 70 - El médico a palos
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MOLIÈRE                                                             EL MÉDICO A PALOS
              GERONTE:                                importante y sutil cuestión, entre doctores, la de saber si las mujeres
              -¿Qué?                                  son más fáciles de curar que los hombres. Os ruego que escuchéis
                                                      esto, si os place. Unos dicen que no y otros que sí, y yo digo que
              SGANARELLE:                             sí y que no; tanto más cuanto que la incongruencia de los humores
              -El...                                  opacos, que se halla en el temperamento natural de las mujeres,
                                                      siendo causa de que la parte brutal quiera siempre dominar a la
              GERONTE:                                sensitiva, se ve que la desilguadad de sus opiniones depende del
              -¿Eh?                                   movimiento oblicuo del círculo lunar; y como el sol, que asesta
                                                      sus rayos sobre la concavidad de la tierra, encuentra...
              SGANARELLE:
              -...que...                              LUCINDA (A LEANDRO.):
                                                      -No; no soy capaz de cambiar de sentimientos.
              GERONTE:
              -Ya os entiendo.                        GERONTE:
                                                      -¡Mi hija hablando! ¡Oh gran virtud del remedio! ¡Oh admirable
              SGANARELLE:                             médico! ¡Cuán agradecido os estoy, señor, por esta curación
              -Vuestra hija le necesitará.            maravillosa! ¿Y qué puedo hacer por vos, después de tal servicio?
                                                      SGANARELLE  (Paseándose por la escena y abanicándose
                                                      con su sombrero):
                           ESCENA VI                  -¡He aquí una enfermedad que me ha dado mucho trabajo.
                 LUCINDA, GERONTE, LEANDRO, JACQUELINE
                           y SGANARELLE               LUCINDA:
                                                      -Sí, padre mío; he recobrado el habla; mas la he recobrado
              JACQUELINE:                             para deciros que no tendré nunca otro esposo que Leandro
              -Señor, aquí está vuestr hija, que quiere andar un poco.  y que intentaréis inútilmente entregarme a Horacio.
              SGANARELLE:                             GERONTE: -Pero...
              -Eso le sentará bien. Id, señor boticario, a tomarle, entre tanto, el
              pulso,  a  fin  de  que  yo  pueda  después  hablar  con  vos  sobre  su   LUCINDA:
              enfermedad. (SGANARELLE lleva a GERONTE a un rincón de la   - Nada será capaz de quebrantar la resolución que he tomado.
              escena y le hecha un brazo por los hombros para impedir que vuelva la cabeza
              hacia  donde  están  LENADRO  y  LUCINDA.)  Señor,  es  un  GERONTE:
                                                      -¿Cómo?

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