Page 63 - El médico a palos
P. 63

MOLIÈRE                       EL MÉDICO A PALOS
 SGANARELLE:  entre los muertos, una honradez y una discreción únicas en el
 -Vamos,  vamos;  nada  de  eso  es  necesario:  basta  con  el   mundo: no se les ve nunca quejarse del médico que los ha matado.
 traje;  yo  no  sé  más  que  vos.
   LEANDRO:
 LEANDRO:  -Es cierto que los muertos son gentes honradísimas en esa
 -¡Cómo!  cuestión.
 SGANARELLE:  SGANARELLE (Viendo a unos hombres que se dirigen hacia él.):
 -¡Que  el diablo  me  lleve  si entiendo  algo  de  medicina!  Sois  un   -Ahí llegan unas gentes que tienen aspecto de venir a consultarme.
 hombre  honrado  y  quiero  confiarme  a  vos  como  os  habéis   (A LEANDRO.) Id a esperarme junto a la mansión de vuestra
 confiado a mí.  amada.
 LEANDRO:
 -¡Cómo!  ¿No  sois  realmente...  ?  ESCENA II
         THIBAUT, PERRIN Y SGANARELLE
 SGANARELLE:
 -No,  os  digo;  me  han  hecho  médico  a  pesar  mío.  No  había
 yo  pensado  nunca  ser  tan  sabio,  y  todos  mis  estudios  no   THIBAUT:
   -Señor, mi hijo Perrin y yo venimos a buscaros.
 han  pasado  de  párvulos.  No  sé  por  qué  se  les  ha  ocurrido
 esa  idea;  mas  cuando  he  visto  que  querían  a  toda  costa
 que  fuera  yo  médico,  me  decidí a  serlo  a  expensas  de   SGANARELLE:
 aquel a quien esto concierne. Sin embargo, no podríais imaginaros   -¿Que hay?
 cómo se ha esparcido el error, y de qué modo les ha dado a todos
 la manía de creerme un hombre docto.  Vienen a buscarme de   THIBAUT:
 todas partes, y si las cosas siguen así, creo que voy a dedicarme   -Su pobre madre, que se llama Petra, está en cama enferma
   hace seis meses.
 toda la vida a la medicina. Encuentro que es el mejor oficio de
 todos; pues lo haga uno mal o lo haga bien, pagan igual. La mala
 tarea no recae nunca sobre nuestras espaldas, y cortamos como   SGANARELLE (Tendiendo la mano como para recibir dinero.):
 queremos la tela sobre la cual trabajamos. Si un zapatero, al hacer   -¿Qué queréis que yo le haga?
 unos  zapatos,  estropea  una  pieza  de  cuero,  tiene  que  pagar  los   THIBAUT:
 vidrios rotos; pero en esto puede uno deteriorar a un  hombre sin
 que cueste nada. El error no es nunca nuestro: siempre tiene la   -Quisiéramos, señor, que nos dieseis cualquier bagatela
   para curarla.
 culpa el que fallece. En fin; lo bueno de esta profesión es que hay,
 )31(
   58   59   60   61   62   63   64   65   66   67   68