Page 79 - Alonso, un conquistador de diez años
P. 79

11


        COMIENZA  LA  BÚSQUEDA










        SAN LORENZO ERA un  pequeño  pueblo polvo­
        riento, desde donde salían las caravanas a través

        del río Chagres en dirección a Panamá.
           Apenas  desembarcamos,  el  capitán  entregó
        al  alguacil de San Lorenzo a Villena y a Alejo.
        Cuando  eran  llevados  a  prisión,  nos  miraron
        con furia y nos gritaron: -¡Nos las pagarán, par
        de mocosos!
           Mi amigo y yo nos miramos nerviosos, pero

        nos calmamos al  ver  los  poderosos  grillos que
        aprisionaban sus manos y pies. ¡Qgé tranquili­
        dad saber que al fin estarían donde debían, ence­
        rrados en una cárcel bien segura!
           En San Lorenzo tuve que despedirme de Co­
        vadonga, porque su familia continuaba viaje ha­
        cia un lugar llamado Qgito. Apenas descendimos
        del barco, ella se acercó y me dijo:
           -Partiremos  enseguida  hacia  el  sur...  -y





                                                         79
   74   75   76   77   78   79   80   81   82   83   84