Page 18 - El médico a palos
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MOLIÈRE EL MÉDICO A PALOS
gentes que se quieren sirven para fortalecer el cariño. ¡Ea!, me LUCAS (A VALERIO.):
voy al bosque, y te prometo hoy más de un ciento de haces. -Mas ¿qué capricho se le ha metido en la cabeza, puesto
que todos los médicos se han afanado en vano?
ESCENA IV VALERIO (A LUCAS.):
MARTINA, sola -A fuerza de buscar, se encuentra, a veces, lo que no se
halla al principio, y, con frecuencia, en lugares sencillos...
MARTINA:
-Anda, aunque ponga esta cara, no olvidaré mi resentimiento, y MARTINA (Que sigue creyéndose sola.):
ardo en deseos de encontrar la manera de castigarte por los golpes -Sí; tengo que vengarme al precio que sea. Esos palos no
que me das. Ya sé que una mujer tiene siempre en sus manos con se me olvidan, no puedo digerirlos, y... (Tropezando con
que vengarse de un marido; mas ése es un castigo demasiado VALERIO y LUCAS.) ¡Ah, señores! Os pido perdón; no os
suave para mi bergante. Quiero una venganza que se deje sentir veía, y rebuscaba en mi cabeza algo que me trastorna.
un poco más, y eso no bastaría para la injuria que he recibido.
VALERIO:
ESCENA V -Cada cual tiene sus cuitas en este mundo, y también
VALERIO, LUCAS Y MARTINA nosotros buscamos lo que quisiéramos encontrar.
MARTINA:
LUCAS (A VALERIO, sin ver a MARTINA.): -¿Es algo en que puedo ayudaros?
-¡Voto a sanes! ¡Vaya encarguito que hemos aceptado! Yo no sé
lo que podremos atrapar.
VALERIO:
VALERIO (A LUCAS, sin ver a MARTINA.): -Pudiera ser; intentamos dar con algún hombre hábil, algún médico
-¿Qué quieres, mi pobre compadre? Es, preciso obedecer a nuestro particular, que pudiese proporcionar cierto alivio a la hija de
amo, y además, nos interesa a los dos la salud de su hija, nuestra nuestro amo, atacada de una dolencia que le ha quitado, de pronto,
ama; y, sin duda, su casamiento, aplazado por su dolencia, nos el uso de la lengua. Varios galenos han agotado ya toda su ciencia
valdrá alguna recompensa. Horacio, que es generoso, pone gran junto a ella; mas se encuentran, a veces, gentes que poseen secretos
empeño en las pretensiones que puedan tener sobre su persona, admirables, ciertos remedios especiales que logran con frecuencia
y, aunque ella haya mostrado amistad por cierto Leandro, ya sabes lo que los otros no han conseguido; y esto es lo que buscamos.
que su padre no ha consentido nunca en aceptarle como yerno.
MARTINA (Bajo, aparte.):
MARTINA (Soñando aparte, creyéndose sola.): -¡Ah! ¡Qué admirable ocurrencia me inspira el Cielo para vengarme
-¿No podré encontrar alguna maquinación para vengarme? de mi truhán. (Alto.) No podíais haberos dirigido a nadie mejor
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