Page 43 - Alonso, un conquistador de diez años
P. 43
5
GRUMETES DE LA ESPERANZA
POR FIN LLEGÓ EL DÍA de nuestro embarque.
Llegamos a La Esperanza, no como simples
curiosos, sino como orgullosos miembros de
la tripulación.
De día, el barco se veía distinto. Estaba cons
truido totalmente de madera y tenía dos mástiles
muy grandes. De ellos colgaban enormes velas
blancas. En lo alto de cada mástil lucía orgullosa
la bandera de Castilla.
La embarcación estaba pintada de colores bri
llantes. La popa, donde se encontraba el camaro
te del capitán, tenía una decoración tallada y un
gran farol. Este se encendía por las noches para
que otros navíos pudieran ver el barco.
No puedo olvidar que en medio de toda nues
tra alegría y ansiedad por la aventura que está
bamos a punto de iniciar, nos impresionó el te
rrible olor que sentimos al abordar la nave. Me
43

