Page 21 - Alonso, un conquistador de diez años
P. 21

mente de mi edad. Tenía la cara llena de pecas y   cuyo  cansado aspecto revelaba muchos días de
 el cabello colorín. Reía alegremente en compañía   camino. Comían  con  voracidad  y  conversaban
 de otros dos muchachos, que contemplaban ad­  sobre el viaje que realizaban.
 mirados su destreza en el juego.   En  medio  del  bullicio  general,  Pelayo
 -¿�é miras? -me dijo en cuanto me vio.  me preguntó:
 Yo retrocedí  unos  pasos  y  un  tanto  insegu­  -¿Cómo te llamas?
 ro respondí:   -Alonso  Almendralejo  -contesté-. Y  tú
 -A ustedes. ¿Puedo jugar yo también?  eres Pel ayo . Ya oí cuando te llamaron.
 -¡Pues  claro  que  sí!  -contestó  el mucha-  -Sí, Pelayo Martínez -dijo a su vez y, con

 cho-. ¿Sabes hacerlo bailar?   curiosidad, prosiguió-: ¿�é haces aquí?  ¿Es­
 En ese momento, desde el interior de la posa­  tás solo?
 da, se oyó una fuerte voz que llamaba:   En pocas palabras le conté mi historia.
 -¡Pelayo! ¡Pelayo, ven a desayunar!   -¡�é suerte! Nosotros también vamos a Se­
 El niño pelirrojo se levantó y corrió, desapare­  villa ... -y con cierto orgullo, agregó-: Yo vivo
 ciendo dentro de la posada. ¡�é fastidio! ¡Justo   en esa ciudad.
 cuando iba a jugar! Pero, lo que era aún peor, te­  -:- ¿ Y por qué estás tú aquí? -le pregunté.
 nía un hambre feroz, pues no había probado bo­  El,  casi  a  gritos  a  causa  de  la  algarabía,
 cado desde el día anterior.   me respondió:
 Me senté bajo un árbol. De pronto, el niño del   -Estoy trabajando. Me han contratado estos
 trompo regresó y me invitó a ir con él.   señores para ayudarlos en su viaje a Salamanca.
 -¿�ieres acompañarme? -me propuso.  Hemos ido en busca de mercadería para enviar a

 Acepté feliz.  América. ¡Ya llevo un mes con ellos!
 Una vez en el interior de la posada, me encon­  Mientras  tomábamos  desayuno  pude  escu­
 tré sentado ante una mesa junto a los acompa­  char la conversación de los mercaderes y de los
 ñantes del niño pelirrojo. Eran cuatro hombres,   demás hombres que se encontraban en la posada.




 20                                                      21
   16   17   18   19   20   21   22   23   24   25   26