Page 96 - El Superzorro
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                   -¡Por  aquí!  ¡Por  aquí!  ¡Áni­                          Después  de  darse  la pata,  se  conta­
           mo! ¡Ya falta poco! -De pronto oye­                               ron las últimas noticias:

           ron  sobre  sus  cabezas  una  voz  pro­                                   -¡No sabes la que han arma­
           funda que decía:                                                  do  allí  arriba!  -decía  don  Tejón
                   -Hmm ... ,  ¿quién  anda  por                             muy excitado-. ¡Esto es el acabóse!

           ahí?                                                              El bosque está lleno de hombres con
                   Se  quedaron  de  una  pieza.                             escopeta�, que no te dejan salir ni de
           Miraron  hacia  arriba  y  pronto  dis­                           noche ... f de día,  se  dedican  a  des­

           tinguieron, entre las tinieblas del tú­                           trozar la montaña con esas horribles
                                                                                        j
           nel,  el hocico pegajoso y  afilado  de                           máquinas ...  ¡La  locura!  ¡Y  para  col­
           su amigo ...                                                      mo  de  males,  estamos  sin  comida,

                   -¡Tejón!  -gritó  don  Zorro                              muriéndonos de hambre!
           al reconocerle.                                                            -¿De  veras?  -sonrió  don
                   -¡Caramba,  pero si es zorre­                             Zorro.

                                                       ·
           te! -se alegró a su vez don Tejón-.                                        -¡Te  hablo en serio!  -gritó
           ¡No  sabes  lo  contento  que  estoy  de                          don Tejón-. Todos los animales que
           encontrarte!  Llevo días y días cavan­                            vivimos  bajo  tierra  estamos  igual:

           do y la verdad es que no tengo ni idea                            don Topo,  don Conejo,  con su  nu­
           de dónde estoy -exclamó Tejón, que                                merosa prole ... Incluso la comadreja,
           llegaba acompañado de su hijo.                                    que ya sabes tú que se las arregla sola

                   Don  Tejón  dio  unos  pasos                              para  salir  de  las  peores  situaciones,
                                                   .
                              .
              ,
           mas  para  reun1rse  con  sus  amigos.                            ha tenido que venir a vivir con noso-
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