Page 36 - Alonso, un conquistador de diez años
P. 36
-Esto es muy importante. En la Casa de Con iluminaban apenas las calles empedradas. Todo
tratación te dan el permiso para embarcar. -Se estaba en silencio y hacía bastante frío. De pron
quedó pensando unos instantes y enseguida me to, oímos unos gritos acompañados por el ruido
preguntó-: ¿Eres judío? del choque de cuchillos. Nos acercamos sigilosa
-No -contesté, asombrado ante la pregunta. mente y nos escondimos tras unos arbustos. Un
-¿Musulmán? grupo de hombres peleaban con fiereza cerca
-No. de una casa que parecía una taberna. Mi amigo
-¿Eres francés, acaso? y yo temblábamos. Sentí que un sudor helado
-No. corría por mi frente. Era tal mi susto, que que
-¿Tu familia es cristiana hace ya tiempo? dé paralizado.
-Supongo. Creo que de siempre. Pero ... A pesar de que nosotros estábamos en medio
-Entonces te felicito, no tendrás ningún pro- de sombras, la luz que salía de la casa nos permi
blema para partir. tió ver los rostros de aquellos individuos. Uno de
-¡No entiendo nada! -protesté, cada vez ellos era gordo y tenía una cara terrorífica. Una
más confundido. enorme cicatriz le atravesaba la mejilla derecha,
-Está muy claro. Si eres cristiano y del Reino desde el ojo hasta el labio. Pero lo que más me
de Castilla, te darán el permiso sin problemas. llamó la atención fue su mirada furiosa y dura.
Tal como dijo Pelayo, así sucedió. En esos momentos uno de los hombres cayó al
Esa noche nos dimos cuenta de que no podría suelo y el de la cicatriz saltó sobre él y le puso el
mos dormir. Pelayo me miró con ojos traviesos, y cuchillo cerca de su cuello. Pareció vacilar un se
me propuso: gundo, miró hacia todos lados, y detuvo sus ojos
-¿�é te parece si vamos al río y vemos en el lugar donde nosotros nos escondíamos.
nuestro barco de noche? Debe ser fantástico. No esperamos para ver el desenlace de la gres
No había terminado de hablar cuando ya am ca. Pelayo me remeció y, con un susurro autorita
bos estábamos en camino. rio, me hizo salir de mi estado de estupor.
Era una noche oscura. Unos cuantos faroles
36 37

